El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, aseguró que el despliegue de tropas y equipos militares salvadoreños en Haití no representa una invasión ni tiene como propósito ejercer dominio sobre ese territorio, sino recuperar a los cuatro aerotécnicos de su país y combatir a las pandillas que mantienen en zozobra a la población haitiana.

En un mensaje dirigido al pueblo haitiano y difundido este jueves, el mandatario afirmó que el despliegue militar está próximo a completarse y negó que su Gobierno tenga intereses económicos o territoriales en la nación caribeña. «Esta no es una operación contra el pueblo haitiano, ni una invasión a su país. No somos una superpotencia; no tenemos ningún interés en dominarlos ni en apoderarnos de sus recursos», expresó.

Bukele explicó que la misión tiene como prioridad localizar y recuperar a los cuatro aerotécnicos salvadoreños, al tiempo que advirtió que las fuerzas de su país actuarán contra las organizaciones criminales responsables de la violencia que afecta a Haití.

«Lo único que queremos es recuperar a nuestros cuatro aerotécnicos, y les vamos a dar una lección a las pandillas que los hacen sufrir, que han matado a sus seres queridos y que les han impedido vivir una vida normal, libre y sin miedo», manifestó.

El gobernante también reveló que El Salvador está asumiendo más del 90 % de los gastos de la operación, pese a recibir asistencia logística de otras naciones. Sostuvo que el despliegue representa un esfuerzo económico importante para su Gobierno, pero consideró que la justicia y la paz no tienen precio.

Asimismo, estableció una comparación entre la crisis de violencia que atraviesa Haití y el pasado de El Salvador, al recordar que su país también sufrió durante años los efectos de las pandillas, la inseguridad y el temor de sus ciudadanos.

«Pasamos por el mismo sufrimiento que ustedes están viviendo. Vivimos un baño de sangre aún mayor que el que ustedes están padeciendo», expresó, al tiempo que aseguró que El Salvador logró superar esa etapa y convertirse en el país más seguro del continente.

La operación se produce luego de que cuatro técnicos aeronáuticos salvadoreños, integrantes de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), desaparecieran el pasado 18 de octubre, cuando el vehículo blindado en el que se trasladaban fue atacado por hombres armados en las inmediaciones de Puerto Príncipe.

Ante el incidente, el Gobierno de Bukele anunció una operación de búsqueda y rescate que contempla el despliegue de militares salvadoreños, helicópteros, vehículos blindados y otros equipos en territorio haitiano.

En la parte final de su mensaje, Bukele pidió a los haitianos confiar en las fuerzas salvadoreñas y orar por la recuperación de su país. Para ello, citó el pasaje bíblico de 2 Crónicas 7:14, en el que se hace referencia a la oración y al arrepentimiento como camino para la sanación de una nación.

El mandatario aseguró que, una vez finalizada la misión, los militares regresarán a El Salvador y expresó su deseo de que las futuras generaciones haitianas recuerden a sus soldados como amigos que llegaron para ayudarlos.