Sarah Ferguson, la duquesa de York y expareja del príncipe Andrés, ha recibido el diagnóstico de cáncer de piel, según informaron los medios británicos el 21 de enero. La duquesa, de 64 años, quien previamente fue tratada por cáncer de mama en junio del año pasado, ha sido diagnosticada con un melanoma maligno después de la extirpación de varios lunares.

Su dermatólogo solicitó la remoción y análisis de los lunares durante una cirugía reconstructiva después de su mastectomía, y uno de ellos resultó canceroso. Actualmente, se encuentra en proceso de más investigaciones para asegurar la detección en las etapas iniciales. A pesar de este nuevo diagnóstico, la duquesa se mantiene de buen humor, según su portavoz.

El 22 de enero, Sarah Ferguson anunció personalmente la noticia a través de su cuenta de Instagram, donde tiene 677,000 seguidores. Compartió una foto sonriente y reveló que le habían diagnosticado un melanoma maligno, su segundo diagnóstico de cáncer en un año después de la mastectomía por cáncer de mama el verano pasado.

Agradeció a su dermatólogo por la detección oportuna del melanoma y expresó su agradecimiento por los mensajes de amor y apoyo, a pesar de la sorpresa que representa otro diagnóstico de cáncer tan pronto después del tratamiento anterior.