WASHINGTON, D.C- La administración de Trump abrió un nuevo frente de cuestionamientos sobre la seguridad de las vacunas, tras conocerse un memorando interno de la Administración de Alimentos y Medicamentos (F.D.A.) que atribuye la muerte de al menos diez niños a la vacuna contra la Covid-19 y propone nuevas medidas regulatorias. El documento, redactado por Vinay Prasad, director de la división de vacunas de la agencia, fue obtenido por The New York Times y no ha sido divulgado públicamente.

El memo no incluye detalles como edades de los menores, condiciones médicas preexistentes ni los criterios específicos utilizados para establecer la relación entre los fallecimientos y la vacuna. Tampoco identifica al fabricante de las dosis involucradas. Además, sus hallazgos no han sido publicados en revistas científicas revisadas por pares, lo que ha generado críticas hacia el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., quien ha puesto en duda la seguridad de los biológicos pese al consenso científico que los respalda.

Prasad informó que los casos estarían asociados a miocarditis y calificó el hallazgo como “una revelación profunda”. Señaló que propondrá una revisión más estricta de los procesos de supervisión, aunque no está claro si la Casa Blanca conocía previamente el contenido del memo. Parte del equipo de Kennedy ha respaldado políticas que limitan el acceso a la vacuna contra la Covid a personas mayores de 65 años o con condiciones de salud, y ha impulsado revisiones adicionales a biológicos que han sido considerados seguros por décadas.

Otros expertos defienden la vacuna

Expertos de administraciones anteriores han defendido la eficacia de la vacuna, recordando que ha salvado numerosas vidas durante una pandemia que causó más de un millón de muertes en Estados Unidos. Desde 2020, cerca de 2,100 menores han fallecido a causa del virus, según la Academia Estadounidense de Pediatría.

El memorando se conoce días antes de la reunión del comité asesor de vacunas de los CDC, actualmente integrado por perfiles afines al movimiento de “libertad médica”. El panel revisará el calendario de vacunación infantil y la aplicación de la vacuna contra la hepatitis B en recién nacidos.

Entre los cambios propuestos, Prasad plantea que los estudios incluyan subgrupos completos —como mujeres embarazadas— y que se revisen procesos como la actualización anual de la vacuna contra la gripe. También sugiere investigaciones más amplias antes de promover la administración conjunta de vacunas, así como estudios aleatorizados adicionales para vacunas antineumocócicas.

Especialistas advierten que cuestionamientos públicos de este tipo pueden debilitar la confianza en las inmunizaciones, en un momento en que enfermedades como el sarampión y la tos ferina están en aumento. Algunos, como Paul Offit, han calificado el memo como un ejercicio de “ciencia por comunicado”, argumentando que omite datos esenciales sobre riesgos comparados entre niños vacunados y no vacunados. Otros, incluido el exdirector del área de vacunas de la F.D.A., Peter Marks, señalaron el tono político del documento y pidieron revisar los casos con rigor científico.