PARÍS, FRANCIA.- El martes 21 de noviembre marcó un hito significativo para la culinaria local, ya que la chef Tita se convirtió en la primera dominicana en recibir el prestigioso premio ‘La Liste de París’ en la categoría de ‘Espíritu Comunitario’. Según sus propias palabras, considera que no es solo su logro personal, sino un triunfo para la República Dominicana, ya que esta distinción abre puertas tanto local como internacionalmente, permitiendo que la comida y el talento dominicanos sean reconocidos en diversos rincones del mundo.

Con su característica prontitud, la chef expresó su emoción y agradecimiento, destacando la magnitud de este galardón no solo por las oportunidades que brinda, sino también por el compromiso que genera para seguir explorando, exportando sabores y promoviendo la gastronomía dominicana a nivel global.

Para Inés Páez Nín, su nombre real, este logro adquiere aún más relevancia al sentar las bases para otorgar mayor importancia a la cocina rural, que ha sido fundamental en su propuesta culinaria al enfocarse en la comida ancestral y el uso de productos del campo.

La chef Tita confiesa que este premio es un sueño hecho realidad, ya que siempre ha aspirado a posicionar la cocina dominicana en el mercado internacional y ver reconocido su trabajo a través de sabores que conquisten paladares en todo el mundo. Además, enfatiza su compromiso con la sostenibilidad y la preservación del medio ambiente a través de la gastronomía.

¿Cómo logró esta distinción?

La plataforma global de gastronomía La Liste de París tuvo en cuenta la labor incansable de la chef Tita durante más de 20 años, especialmente su impacto social y transformación, colaborando estrechamente con productores locales y rurales a través de su restaurante Morisoñando y su fundación IMA. En la edición correspondiente a 2024, se convirtió en la primera dominicana en recibir este reconocimiento, destacando también su incansable promoción de la cocina dominicana.

Los premios especiales de ‘La Liste de París’ reconocen la diversidad, el compromiso, el coraje y la capacidad de reinventarse en el sector gastronómico, defendiendo los valores de la futura cultura culinaria a nivel mundial. Asimismo, resaltan la influencia global de la alta cocina y el renacimiento gastronómico en auge tras la pandemia de Covid-19.