OPINIÓN, ANDRÉS A. AYBAR BÁEZ.- El mundo católico celebra con júbilo la elección del nuevo pontífice, Su Santidad León XIV, quien fue elegido el 8 de mayo de 2025, en un cónclave cargado de oración, discernimiento y esperanza. Su nombre, inspirado en los grandes Papas reformistas que marcaron épocas de renovación, ya anuncia una etapa de apertura pastoral y compromiso con los desafíos del mundo moderno.

Lo que llena de orgullo a la República Dominicana es que el nuevo Papa, el entonces cardenal Robert Francis Prevost Martínez, mantuvo estrechos vínculos con nuestra tierra. Como enviado del Vaticano en años recientes, el cardenal Prevost visitó varias veces el país, apoyando proyectos sociales, fortaleciendo la diplomacia vaticana y mostrando particular sensibilidad por las necesidades de las comunidades más vulnerables.

Durante su paso por América Latina y su contacto con el Caribe, Prevost participó en diversas iniciativas de integración regional eclesiástica y siempre manifestó admiración por la fe viva del pueblo dominicano. Su elección como Papa ha sido recibida con alegría por la Conferencia del Episcopado Dominicano, la Nunciatura Apostólica y miles de fieles que hoy elevan plegarias por el éxito de su pontificado.

Bienvenido, Santo Padre. Que el Espíritu Santo lo ilumine en su misión de guiar a la Iglesia Universal por los caminos del amor, la verdad y la justicia. Desde esta isla caribeña que tanto le estima, le decimos: ¡Éxitos en su reinado, León XIV! ¡La República Dominicana celebra con usted!