En distintos barrios del país es habitual encontrar avisos como “No estacione”, “No entre” o “PARE”, adquiridos fácilmente en ferreterías. Sin embargo, las autoridades recuerdan que estos rótulos no tienen validez oficial en la vía pública.

El Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) explicó que, conforme a la Ley 63-17, únicamente el propio Intrant, el Ministerio de Obras Públicas y los ayuntamientos están facultados para instalar señalización en espacios públicos.

Colocar un letrero frente a una vivienda con la intención de regular el tránsito o el estacionamiento no está permitido. De hecho, hacerlo sin autorización puede acarrear sanciones económicas e incluso la pérdida de puntos en la licencia de conducir. Para que una señal sea reconocida legalmente, debe cumplir con requisitos técnicos de tamaño, reflectividad y ubicación establecidos en el Manual de Señalización.

Las autoridades precisaron que los avisos comerciales solo son válidos dentro de propiedades privadas, como parqueos internos o residenciales. En la vía pública, cualquier señal no autorizada puede ser retirada, ya que se considera una simulación de autoridad que podría confundir a los conductores.

Estos letreros, aunque se vendan libremente, su uso en espacios públicos está regulado y corresponde exclusivamente a las instituciones competentes.