Un tribunal federal de Estados Unidos anuló la suspensión de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 países que había sido implementada por la Administración de Donald Trump.
La jueza Jeannette Vargas, del Distrito Sur de Nueva York, determinó que el secretario de Estado, Marco Rubio, excedió sus facultades legales al aplicar la medida y calificó de “manifiestamente ilegal” la política.
El fallo cuestiona que la Administración ordenara negar visas bajo el argumento de que determinados solicitantes podían convertirse en una carga económica para Estados Unidos, sin realizar una evaluación individual de cada caso.
Entre los países afectados se encontraban Haití, Cuba, Colombia, Brasil, Guatemala, Nicaragua y Uruguay, además de otras naciones de África, Asia y Medio Oriente.
La decisión judicial también deja sin efecto las negaciones de visas sustentadas exclusivamente en esta política, por lo que algunos casos previamente rechazados podrían ser revisados.
La demanda fue presentada, entre otros, por profesionales colombianos a quienes se les negó la visa y ciudadanos estadounidenses que alegaron afectaciones a familiares residentes en países incluidos en la medida.
Organizaciones defensoras de los inmigrantes calificaron el fallo como una victoria para las familias afectadas y sostuvieron que las leyes migratorias no pueden utilizarse para aplicar prohibiciones generalizadas contra ciudadanos de determinados países.
