LA PAZ, BOLIVIA– La Cámara de Diputados de Bolivia celebró este martes su primera sesión preparatoria rumbo a la investidura del presidente electo Rodrigo Paz, marcada por un hecho simbólico: la restitución del crucifijo y la Biblia en el recinto legislativo, elementos que habían sido retirados en 2009 tras la promulgación de la nueva Constitución que declaró al país como un Estado laico.
El encuentro reunió a los nuevos parlamentarios electos en los comicios del 17 de agosto, en los que el Partido Demócrata Cristiano (PDC), la fuerza política de Paz y su compañero de fórmula Edman Lara, obtuvo la mayoría de escaños. La sesión estuvo centrada en la conformación de una directiva ad hoc y en la toma de juramento de los legisladores titulares y suplentes de las nueve regiones del país.
Durante la jornada, la diputada Susana Campos, del partido opositor Libre, solicitó el uso del crucifijo en la ceremonia de juramentación, petición aprobada por la mayoría. El diputado Manolo Rojas, del PDC, expresó que “Dios, patria y hogar son esenciales para cualquier ser humano”, reconociendo al mismo tiempo la condición laica del Estado, pero destacando que “se debe respetar la voluntad de la mayoría del pleno”.
Pasos posteriores a la legislatura
Posteriormente, los legisladores también votaron a favor de reinstaurar la Biblia en el hemiciclo. Ambas decisiones fueron adoptadas sin remover otros símbolos oficiales, como la Constitución Política del Estado y la wiphala, la bandera multicolor que representa la identidad de las naciones indígenas del país.
El juramento de los nuevos diputados se realizó por bancadas departamentales, permitiendo la libertad de expresión de las creencias personales. Solo uno de los asistentes mantuvo el puño izquierdo en alto, gesto asociado al Movimiento al Socialismo (MAS), el partido de los expresidentes Evo Morales y Luis Arce.
Desde 2009, los símbolos religiosos habían desaparecido del Parlamento, aunque fueron brevemente restituidos durante el Gobierno interino de Jeanine Áñez (2019-2020). En su lugar, las administraciones del MAS incorporaron rituales andinos e interreligiosos, como las ofrendas a la Pachamama, realizadas por sabios aimaras o amautas.
La sesión legislativa fue suspendida hasta el jueves, cuando se prevé la elección de la directiva para la legislatura 2025-2026, que estará encabezada por el PDC. La nueva Cámara de Diputados estará conformada por 49 legisladores del PDC, 39 de Libre, 26 de Unidad, ocho de Alianza Popular, cinco de APB-Súmate, dos del MAS y uno de la organización indígena Bia Yuqui.
El acto simboliza, según el nuevo bloque oficialista, el inicio de “un nuevo tiempo” en Bolivia.
