Tony Peña asumió el liderazgo de las Águilas Cibaeñas después de que el equipo despidiera a José Leger debido a un mal desempeño, con una marca de 5-11 y ocupando el último lugar en la tabla. Aunque Peña ha logrado una marca de 16-16, el equipo fue eliminado recientemente de la contienda.
Las Águilas lograron una victoria importante contra las Estrellas Orientales con un marcador de 8-7, con un hit de Juan Lagares en el estadio Cibao de Santiago. A pesar de la eliminación, Peña elogió la entrega de los jugadores y afirmó que jugarán con la misma intensidad en los partidos restantes.
Al preguntársele sobre su participación en la próxima temporada, Peña expresó incertidumbre y sugirió que es poco probable que continúe, considerando su respuesta: «No, no vamos a pensarlo, vamos a pensarlo».
Peña identificó las deficiencias en la defensa y el pitcheo abridor como las principales fallas del equipo. Destacó que el pitcheo de relevo fue crucial para obtener resultados positivos. Además, señaló cambios en el juego desde su última participación, hace seis años.
El hijo de Peña, TJ, quien es coach del equipo, recibió crédito por mantenerlo al tanto de las variaciones en el juego. Se sugiere que TJ podría ser una opción legítima para asumir el cargo de dirigente a tiempo completo.
Peña elogió el talento joven del equipo y destacó la importancia de darles tiempo de juego al principio de la temporada para prepararlos para situaciones de presión. Reconoció la exigencia de la pelota dominicana, afirmando que es más demandante que el béisbol en Estados Unidos, ya que los jugadores deben responder a una fanaticada exigente.
En cuanto a su posible regreso el próximo año, Peña prefirió tomarse su tiempo para pensar en ello una vez finalizada la temporada actual.
