OPINIÓN, EURIC SANTI, PARA 7 SEGUNDOS.- He estado haciendo quasi a modo experimental muchas interrogantes a los espectros ideológicos para cuestionar sus propias realidades. Los resultados son sorprendentes. En ambos lados:

✅ Si disientes, eres enemigo;
✅ Si cuestionas, eres contrario.
✅ Si indagas, eres enemigo;
✅ Si ofreces perspectiva, eres enemigo;
✅ Si no aúllas con la manada, eres contrario;
✅ Si no haces tal cual, eres contrario.
✅ Si cuestionas a su líder, eres enemigo;

Lo más interesante de esto es cómo cada grupo se considera «el pensante»; sin embargo, ambos grupos corren desde un enfoque cojo hacia su visión holística de las cosas. Ni el capitalismo real funciona sin una sociedad con circunstancias de desarrollo, ni se dan condiciones de desarrollo sin capitalismo.

Y lo segundo interesante es que no importa el país, la sociedad o época; ambos grupos se mantienen discutiendo constantemente con poco alcance de soluciones. Mientras argumentan, otros son los que realmente avanzan, construyen y desarrollan, no quienes invierten su tiempo en las discusiones.

¿QUÉ ES LO MÁS PREOCUPANTE?

Que los grupos ideológicos tienen más cosas en común que en disputa. Sus contrariedades son de forma, en la mayoría de los casos, no de fondo.

Por ejemplo, en el tema económico, ambos grupos concuerdan que los impuestos como tal no deben eliminarse, pero tampoco pueden ser tan elevados. La diferencia es más de discurso y forma; unos dicen «pónganle más impuestos a los ricos» y otros dicen «no queremos más impuestos, todos deben pagar pocos impuestos».

Entonces, cuando vemos, ambos coinciden que no es un tema de altos impuestos, es un tema de quién los paga, por lo que se podría considerar una lucha de clases, no necesariamente en el formato de tributación macro que aplicaría en ambos lados.

CONTRADICCIÓN Y ENTRETENIMIENTO, LA FÓRMULA PARA MANIPULAR

Ahora mismo las diferencias de los grupos «más sonados», dígase la izquierda y la derecha, parecen estar más pronunciadas que nunca… y hasta cierto punto es cierto; sin embargo, están de esta forma por la sencilla razón de que las discusiones actuales son más superfluas que profundas.

Y, mientras ambos discuten las superficialidades, detrás de cámara ocurre algo que a ambos les preocupa: Pierden las libertades y las soberanías de sus territorios. Fíjate que no importa si eres de izquierda o de derecha, reconoces que la identidad de los pueblos, sus recursos, su desarrollo y su capacidad de construir deben ser de ellos. Aunque el pragmatismo obligue a tomar decisiones incómodas, el fondo es que reconoces que todo país tiene que sostener su autodeterminación y, aun con ayuda, gestionar sus recursos.

Palabra clave: autodeterminación. Mientras los pueblos discuten cómo autodeterminarse, y mientras los que podrían ahondar en la discusión discuten cuál tiene la razón… los países cada día pierden más intensamente su autodeterminación y esto no importa si gobierna la izquierda o la derecha.

LO QUE IMPORTA ES LA CAPACIDAD SOBERANA

Al final, si aterrizamos, donde termina todo es en la capacidad que cada ciudadano, comunidad, ciudad o país tiene de vivir sin necesidad de fuerza externa. Sí, no se trata de grandes edificios como un parámetro de desarrollo, ni de tener grandes fábricas como fuerza económica global; eventualmente, todo aterrizará en qué tanto un grupo de personas tiene la capacidad de sobrevivir con lo que produce a sí mismo.

Esa es la soberanía; no es solo un documento constitucional ni un conjunto de instituciones, que son bastante necesarias dentro de un país; se reduce a la capacidad desde lo micro a lo macro que cada grupo tiene para subsistir de lo que produce. Ese es el verdadero capitalismo y ese es el verdadero socialismo. Pues, en la misma estructura social, sin necesidad de imponerse en un tipo de autoritarismo, las personas que tienen dificultades para producir serán apoyadas por aquellos que sobreproducen, pero al mismo tiempo estos también aportan en otros rubros de las sociedades.

Fíjate, no se trata de qué espectro ideológico masturba su ego sabiendo que tiene la razón; se trata de cómo las sociedades logran libertad por capacidad de producir lo que necesitan y, cuando aterrizamos en la realidad, ambos criterios son necesarios para lograrlo… Sin embargo, mientras los mantienen creyendo que sus ideas son absolutas, cada día pierden más sus capacidades de poseer, proteger y construir en los territorios ancestrales, y de seguir como van… terminarán como aquellos esclavos que no tenían nada y eran infelices.