OPINIÓN, ANDRÉS AYBAR BÁEZ, PARA 7 SEGUNDOS.- Mientras Estados Unidos administra más de 340 millones de habitantes en 50 estados, la República Dominicana administra apenas 11.5 millones de personas mediante 31 provincias, un Distrito Nacional, 158 municipios y más de 235 distritos municipales.
La pregunta no es política. Es económica.
Cada nueva provincia, municipio o distrito implica más oficinas, más nóminas, más vehículos, más presupuesto y más burocracia.
En un país de apenas 48,670 km², ¿necesitamos seguir fragmentando el territorio o deberíamos avanzar hacia una estructura más eficiente?
Estados Unidos maneja en promedio 6.8 millones de habitantes por estado. En la República Dominicana, muchas provincias tienen menos de 200,000 habitantes.
Quizás haya llegado el momento de debatir una reorganización basada en grandes regiones administrativas, municipios más fuertes, digitalización de servicios y reducción de duplicidades gubernamentales.
No se trata de eliminar identidades locales ni tradiciones históricas.
Se trata de una pregunta simple:
¿Estamos invirtiendo nuestros recursos en resolver problemas o en sostener estructuras?
Con una deuda creciente, déficit fiscal, subsidios permanentes y enormes necesidades en educación, salud, seguridad, agua y electricidad, la eficiencia del Estado debe convertirse en una prioridad nacional.
Porque un país pequeño no necesariamente necesita una burocracia grande.
Y cada peso que se ahorre en administración puede convertirse en inversión para mejorar la calidad de vida de los dominicanos.
