Problemas con el servicio eléctrico, fallas en la conexión a internet, ausencia de personal y la necesidad de esperar la autorización de superiores forman parte de las dificultades que enfrentan ciudadanos que acuden a distintos destacamentos policiales del Gran Santo Domingo para presentar denuncias o realizar trámites.
En horas de la mañana, la dinámica en estos recintos transcurre entre agentes que atienden a ciudadanos, revisan documentos, contestan llamadas y realizan labores administrativas, mientras en las áreas exteriores se acumulan motocicletas y otros vehículos retenidos.
Una de las situaciones se presentó en el destacamento de Capotillo, donde un ciudadano acudió para reportar la pérdida de su carnet y otros documentos. Sin embargo, no pudo completar el procedimiento debido a una interrupción del servicio eléctrico que afectaba parte del perímetro.
Los agentes le informaron que debía trasladarse hasta la unidad policial del Ensanche Luperón para realizar la denuncia. La falta de electricidad, que para el personal representaba una interrupción temporal de sus labores, significó para el ciudadano tener que abandonar el lugar y desplazarse hasta otra dependencia para iniciar nuevamente el trámite.
En el recinto de Las Lilas, en Santo Domingo Este, la dificultad fue diferente. Una persona que acudió a realizar una denuncia recibió como respuesta que no había conexión a internet, por lo que debía dirigirse a la dependencia central ubicada en Los Tres Brazos para formalizar el proceso.
Mientras se explicaba el procedimiento, la actividad continuaba en el destacamento. Agentes permanecían en sus puestos, algunos revisaban documentos y otros utilizaban sus teléfonos, en medio del movimiento habitual de personas que acudían al recinto.
La falta de personal también representa un obstáculo para la atención. En el destacamento Felicidad, en Los Mina, un ciudadano relató que tuvo que trasladarse por varias estaciones policiales en busca de un lugar donde pudiera reportar la pérdida de su teléfono.
Primero acudió a la estación de Cirilo de Mota, en la calle Pablo Neruda, donde le indicaron que debía dirigirse a Felicidad debido a que la persona encargada de recibir ese tipo de denuncias se encontraba de licencia médica y no había otro agente asignado para realizar esa función.
Al llegar al destacamento, se le explicó que el procedimiento tampoco podía realizarse de manera presencial debido a la ausencia del personal responsable. La situación obligó al ciudadano a continuar buscando una dependencia donde pudiera completar el trámite.
En ese mismo recinto también se produjo una discusión relacionada con una motocicleta retenida. Un ciudadano preguntó por el motivo de la retención del vehículo y, tras revisar el reporte, una agente le explicó que la motocicleta no tenía placa.
El ciudadano manifestó su inconformidad y salió del área de atención con el documento en sus manos. La situación generó comentarios entre los agentes sobre los enfrentamientos que se producen con frecuencia cuando las personas acuden a reclamar por infracciones o vehículos retenidos.
A las dificultades de conectividad y falta de personal se suman las interrupciones eléctricas que afectan las condiciones de trabajo dentro de algunos destacamentos. En uno de los recintos visitados, la energía eléctrica se interrumpió mientras los agentes atendían sus labores, provocando también un aumento del calor en el área de atención. Minutos después, el servicio fue restablecido y las actividades continuaron.
Las situaciones observadas reflejan cómo dificultades operativas que pueden parecer menores terminan afectando directamente a los ciudadanos que acuden a los destacamentos en busca de respuesta. La falta de electricidad, internet o personal disponible puede retrasar denuncias y trámites, mientras que la ausencia de autoridades con capacidad de decisión obliga a algunas personas a esperar o regresar en otro momento. Estos inconvenientes no solo generan malestar entre los usuarios, sino que también evidencian la necesidad de garantizar condiciones adecuadas para que las unidades policiales puedan ofrecer una atención más ágil y eficiente.
