Al menos 16 personas murieron y otras 76 resultaron heridas tras el terremoto de magnitud 7,0 que sacudió la región del Tíbet, en el suroeste de China, según el balance actualizado este viernes por las autoridades locales.

El sismo se registró en el distrito de Baqen, perteneciente a la ciudad de Nagqu, a una profundidad aproximada de 10 kilómetros.

De acuerdo con las autoridades, 11 de los heridos se encuentran en estado grave. Además, al menos 339 viviendas resultaron derrumbadas o dañadas, lo que obligó a miles de residentes a abandonar sus hogares por seguridad.

Más de 12,000 personas fueron trasladadas a lugares seguros, mientras los equipos de emergencia continúan las labores de rescate, la evaluación de los daños y la asistencia a las comunidades afectadas.

Las autoridades también advirtieron sobre el riesgo de derrumbes en edificios que sufrieron grietas o quedaron inclinados durante el movimiento telúrico, debido a la posibilidad de nuevas réplicas.

Según el Centro de Redes Sismológicas de China, se habían registrado 413 réplicas hasta la mañana del viernes. Mientras tanto, los organismos de emergencia mantienen los operativos para atender a los afectados y prevenir nuevos incidentes.