Un joven haitiano cuestionó la decisión del presidente salvadoreño, Nayib Bukele, de involucrar efectivos militares en la crisis de seguridad de Haití, al considerar que una ofensiva contra las pandillas podría agravar la situación y generar un conflicto entre ambos países.

En un video difundido a través de Tiktok, el joven reconoció las acciones emprendidas por Bukele contra las pandillas en El Salvador, pero sostuvo que los resultados de esa política no justifican trasladar una estrategia militar a territorio haitiano.

«Acabaste con la ganga de tu país, pero eso es Haití», expresó al dirigirse al mandatario, insistiendo en que las autoridades haitianas deben asumir la responsabilidad de enfrentar los problemas internos de su nación.

El hombre también cuestionó el envío de soldados a un territorio marcado por la violencia de grupos armados y afirmó que el riesgo de un ataque era previsible. A su entender, la participación salvadoreña podría desencadenar nuevos enfrentamientos y convertir la operación en una intervención extranjera.

«Si tú quieres ayudarlos, los ayudas con alma, pero no enviando tu ejército», manifestó, al plantear que la cooperación con Haití debería realizarse sin involucrar directamente a las fuerzas militares salvadoreñas en acciones contra las bandas.

En otra parte de su mensaje, el joven cuestionó a las autoridades haitianas por su manejo de la crisis y afirmó, sin aportar pruebas, que algunos integrantes del Gobierno podrían tener vínculos con las pandillas. También insistió en que la solución debe surgir de las propias autoridades y la sociedad haitiana.

Las declaraciones se producen después de que cuatro militares salvadoreños desaparecieran el 18 de octubre, tras una emboscada contra el vehículo blindado en el que viajaban en la zona de Croix-des-Bouquets, cerca de Puerto Príncipe. Los efectivos forman parte de la misión multinacional Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), que apoya a la Policía haitiana en sus esfuerzos contra las organizaciones criminales.

El presidente Bukele anunció el 21 de octubre una operación militar para localizar y rescatar a los cuatro hombres, y advirtió a las pandillas que habría una respuesta más contundente si no los entregaban con vida. La búsqueda ha estado condicionada por la violencia en la zona.