OPINIÓN, ESPERANZA BENÍTEZ RAMÍREZ, LUIS ARMANDO SUAZO GUERRERO Y ARSENIO ORTÍZ CAMPOS PARA 7 SEGUNDOS.-Pensionados del Banco de Reservas de la República Dominicana, acogidos a su Plan de Retiro y Pensiones, que se mantiene vigente, hacen un llamado a las autoridades de la institución para que sea revisada la situación de sus pensiones, las cuales llevan seis años sin recibir reajustes, en un período marcado por un incremento sostenido del costo de vida y una consecuente pérdida de su poder adquisitivo.

Más allá de cifras y disposiciones administrativas, se trata de una realidad profundamente humana. Detrás de cada pensión hay una persona que dedicó décadas de su vida laboral al crecimiento y consolidación de una institución que hoy ocupa un lugar fundamental dentro del sistema financiero dominicano.

Banreservas no es solamente sus edificios, sus resultados financieros, su tecnología o quienes hoy trabajan en la institución. También es el resultado de generaciones de hombres y mujeres que dedicaron décadas de trabajo a construir la institución que existe hoy. Los pensionados forman parte de esas raíces.

Porque las instituciones, como los grandes árboles, no se sostienen únicamente por las ramas que hoy exhiben ni por los frutos que actualmente producen. Se sostienen también por la fortaleza de sus raíces y por la historia de quienes contribuyeron a hacerlas crecer.

Quienes ayer fueron colaboradores no dejan de formar parte de la historia y del patrimonio humano de una institución cuando llega el momento de su retiro. Por el contrario, es precisamente en esa etapa cuando el reconocimiento a una vida de trabajo adquiere una dimensión especial.

Seis años que han cambiado el costo de vivir

Durante los últimos seis años, el costo de bienes y servicios esenciales ha experimentado importantes variaciones. Alimentación, medicamentos, servicios básicos, consultas médicas y otros gastos cotidianos cuestan hoy más que hace seis años, mientras las pensiones han permanecido sin reajustes.

La realidad económica de los pensionados no es uniforme, ni este planteamiento pretende presentarla como tal. Existen distintos niveles de pensión, trayectorias laborales y circunstancias personales. Lo que comparten es un hecho objetivo: durante seis años sus pensiones no han sido reajustadas y, en consecuencia, han perdido valor real frente al aumento del costo de vida.

Para una población pensionada, en la que además las necesidades relacionadas con la salud tienden a adquirir mayor relevancia con el paso de los años, una pérdida sostenida de poder adquisitivo merece ser atendida, con independencia del monto particular de cada pensión.

Un hecho ocurrido este año resulta especialmente significativo. Durante más de tres décadas, el tradicional encuentro anual de pensionados constituyó prácticamente el único espacio para reencontrarse, compartir entre antiguos compañeros, rememorar vivencias y mantener un acercamiento con las autoridades de la institución.

Desde hace algunos años, los pensionados son consultados sobre si prefieren la celebración de ese encuentro o recibir un incentivo económico. En 2026, por primera vez, la mayoría optó por el incentivo y el tradicional encuentro no se realizó. Para muchos, ese pequeño alivio económico permitió atender gastos de salud, compromisos pendientes u otras necesidades.

Que después de décadas los pensionados hayan preferido prescindir de ese espacio de reencuentro para recibir un pequeño incentivo económico dice mucho, por sí solo, sobre la realidad que estamos viviendo.

Por esta razón, los pensionados consideran necesario que Banreservas revise la situación de las pensiones y las condiciones que actualmente inciden en su bienestar.

El planteamiento no procura desconocer los logros, el crecimiento ni la fortaleza que Banreservas ha alcanzado. Al contrario: quienes dedicaron buena parte de sus vidas a la institución sienten legítimo orgullo por verla crecer y consolidarse.   Precisamente por ello aspiran a seguir sintiéndose parte de ella.

Los pensionados hacen un llamado respetuoso al Consejo de Directores y a las autoridades de Banreservas para que la situación de las pensiones encuentre finalmente una respuesta. Durante estos años ha existido disposición al diálogo y se han realizado acercamientos en procura de alternativas; sin embargo, transcurridos seis años, las soluciones aún no se han materializado.

La aspiración es que puedan adoptarse medidas que permitan recuperar, en una proporción razonable y sostenible, el poder adquisitivo perdido durante este período y avanzar hacia un mecanismo que permita revisar periódicamente las pensiones, tomando en consideración la sostenibilidad del Plan y la realidad económica.

Este llamado parte de una convicción sencilla: una institución no solo se reconoce por la manera en que proyecta su futuro, sino también por la forma en que honra a quienes ayudaron a construir su pasado.

Banreservas tiene hoy ramas fuertes y continúa dando frutos. Pero ningún árbol alcanza su fortaleza sin las raíces que durante años lo sostuvieron.

Los pensionados también son parte de esas raíces.

Nota: Esta reflexión es suscrita a título personal por tres pensionados de Banreservas. Si bien recoge inquietudes y preocupaciones que han sido expresadas de manera recurrente por pensionados en sus espacios y medios internos de comunicación, no se emite en representación formal del colectivo ni de la Sociedad de Pensionados de Banreservas, condición que ninguno de los firmantes ostenta.