El presidente de Argentina Javier Milei dispuso restringir el acceso de periodistas acreditados a la Casa Rosada, como parte de una medida que, según el Gobierno, busca garantizar la seguridad nacional.

La decisión fue informada por el secretario de Comunicación, Javier Lanari, quien explicó que se deshabilitó el sistema de huellas dactilares utilizado por corresponsales de medios nacionales e internacionales para ingresar al edificio.

Esta acción se produce luego de una denuncia contra dos periodistas de la cadena Todo Noticias (TN), identificados como Luciana Geuna e Ignacio Salerno, por supuestamente grabar dentro de áreas del recinto gubernamental.

Mientras tanto, la sala de prensa de la Casa Rosada permanece cerrada, una situación que ha sido calificada como inusual por periodistas locales, quienes aseguran que este espacio había permanecido abierto incluso en momentos difíciles de la historia del país.

«Nunca en la historia democrática nacional ocurrió algo de este calibre«, afirmó una periodista argentina identificada como Tatiana Scorciapino, que consideró que se trata de un ataque del Gobierno.