El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el inicio de “grandes operaciones de combate” contra Irán, con el objetivo de eliminar amenazas que, según afirmó, representan un riesgo inminente para el pueblo estadounidense, sus tropas y aliados.
En un mensaje dirigido a la nación, el mandatario señaló que la ofensiva busca impedir que el régimen iraní desarrolle o reconstruya su programa nuclear y continúe expandiendo su capacidad misilística de largo alcance. Reiteró que la política de su administración es que Irán “nunca” obtenga un arma nuclear.
Trump recordó episodios atribuidos a Teherán, como la toma de la embajada estadounidense en 1979, el atentado contra los cuarteles de marines en Beirut en 1983 y ataques contra fuerzas estadounidenses en Irak y otras zonas de Oriente Medio. También vinculó a Irán con acciones de grupos armados en la región y con el respaldo a organizaciones como Hamas.
El presidente hizo referencia a la “Operación Midnight Hammer”, ejecutada el año pasado contra instalaciones nucleares en Fordow, Natanz e Isfahan, y afirmó que, tras esa acción, Washington advirtió a Teherán que no retomara su programa nuclear.
Asimismo, aseguró que la actual campaña militar incluye ataques contra infraestructura de misiles y capacidades navales iraníes, y advirtió que podrían registrarse bajas estadounidenses. Indicó que se han tomado medidas para reducir riesgos al personal desplegado en la región.
En su discurso, Trump instó a miembros de las fuerzas iraníes a deponer las armas y prometió inmunidad, al tiempo que llamó a la población iraní a permanecer en sus hogares ante la intensificación de los bombardeos.
