Santo Domingo, 7SEGUNDOS.– En su acostumbrado analisis de «El Comentario de 7 SEGUNDOS», el director de este medio Euric Santi, lanzó una crítica contundente al Gobierno dominicano por la presunta manipulación en los precios de los combustibles, afirmando que las autoridades mantienen un subsidio artificial que favorece a los grandes distribuidores, aún cuando el precio del petróleo ha disminuido significativamente.
En marzo de 2022, cuando el barril de petróleo alcanzaba los 117.25 dólares, los precios locales de los combustibles en República Dominicana se situaban en RD$274.50 por galón la gasolina regular, RD$293.60 la premium y RD$144.60 el gas licuado de petróleo. Tres años después, al 27 de junio de 2025, el precio del barril ha caído drásticamente a 65.80 dólares, una reducción de más de 56 dólares. Sin embargo, el precio de los combustibles de primera necesidad todavía siguen teniendo el mismo valor que en marzo de 2022.
Santi afirmó que «esta diferencia entre el precio internacional del crudo y los precios internos de venta está generando márgenes extraordinarios de ganancia que, en lugar de beneficiar al consumidor, estarían favoreciendo al fisco y a los distribuidores».
A pesar de que la normativa implementada en 2022 contemplaba subsidios solo si el barril superaba los 85 dólares, el gobierno ha continuado inyectando fondos a los combustibles incluso con el petróleo por debajo de ese umbral. Este manejo constituye una acción injustificada y opaca que perpetúa un modelo de beneficios concentrados en pocos actores, mientras la población paga precios altos por un recurso que debería costar menos.
El precio del petróleo ha bajado considerablemente, y aun así el gobierno insiste en mantener un subsidio artificial que, lejos de beneficiar al pueblo, termina favoreciendo a los grandes distribuidores.
“El gobierno se ha mantenido subsidiando para que el precio de la gasolina no suba. Sin embargo, el precio del barril de petróleo ha estado por debajo de los $100, dólares por lo que ha estado muchísimo más barato de cuando se empezó la medida”, afirmó.
Santi también cuestionó el uso de recursos públicos para supuestos subsidios innecesarios: “El Estado dominicano ha gastado más de RD$57,000 millones en subsidios que no tienen razón de ser. Nos están vendiendo la idea de que los combustibles deberían estar más caros, cuando en realidad deberían estar más baratos.”
Asimismo, relacionó a un financiero del poder ejecutivo en el gobierno con intereses en el sector importador de combustibles, Antonio Portes, señalando posibles conflictos de interés y un uso opaco del poder.
