La policía británica arrestó este jueves al expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III, por presunta “mala conducta en el ejercicio de un cargo público” durante su etapa como enviado comercial.
Según informaciones preliminares, la detención se vincula con su relación con el caso del multimillonario estadounidense Jeffrey Epstein. Las autoridades aseguran que se trata de un procedimiento legal dentro de la investigación en curso.
Asimismo, el arresto se llevó a cabo en la residencia Royal Lodge, ubicada en el condado de Berkshire, donde Andrés había vivido hasta hace pocos meses.
Durante los últimos días, la atención mediática se centró en la publicación de documentos y correos electrónicos relacionados con Epstein, que podrían involucrar al príncipe en filtración de información económica confidencial y en presuntas actividades indebidas.
Tanto la familia real como el gobierno británico han mantenido cuidados o ciertas reservas en sus declaraciones. El rey Carlos III indicó que “la ley debe seguir su curso” y expresó que la familia cooperará plenamente con la investigación. Por su parte, el primer ministro Keir Starmer afirmó que “nadie está por encima de la ley”, destacando la independencia de la investigación policial y judicial.
El expríncipe Andrés ha negado de manera contundente todas las acusaciones en su contra. Hasta ahora permanece bajo custodia mientras se desarrollan los procedimientos legales correspondientes.
