La situación difícil en Haití se ve agravada por un nuevo episodio de violencia. Este jueves, la Penitenciaría Nacional de Puerto Príncipe, que fue atacada por pandillas la semana pasada, está siendo consumida por las llamas.
Imágenes proporcionadas por la Radio Televisión Caraibes muestran el incendio en la cárcel, donde recientemente estuvieron detenidos los 17 mercenarios colombianos acusados del asesinato del presidente Jovenel Moïse en 2021, un evento que desencadenó la actual crisis en el país.
Los colombianos fueron trasladados de la prisión hace dos semanas después de que las pandillas irrumpieran en el lugar, permitiendo la fuga de más de 3,600 prisioneros. Desde entonces, no se ha sabido nada sobre su paradero.
Las pandillas, que tienen un gran control sobre el país, amenazaron con un magnicidio la semana pasada si el primer ministro Ariel Henry no renunciaba. Henry, de 74 años, anunció su dimisión el lunes desde Puerto Rico, lo que ha sumido a la isla en una completa anarquía desde entonces. Esta situación ha llevado a muchas organizaciones internacionales a abandonar el país.
Además de la crisis de violencia, Haití también enfrenta una crisis alimentaria, con la ONU advirtiendo sobre un alto riesgo de hambruna.
