Casi una década después de haber sido víctima de un violento asalto durante la Semana de la Moda de París, Kim Kardashian recibió una indemnización simbólica de un euro por parte de un tribunal de la capital francesa.

La cantidad correspondía exactamente a la que había solicitado la empresaria en el proceso civil, pues, según explicó junto a su estilista Simone Harouche, el objetivo no era obtener una compensación económica por lo ocurrido, sino el reconocimiento judicial del daño sufrido. Ambas expresaron su agradecimiento a la justicia francesa y señalaron que esperan poder dejar atrás el episodio y continuar con su recuperación.

El asalto ocurrió en octubre de 2016, cuando Kardashian se encontraba en París por la Semana de la Moda. Los delincuentes, algunos de ellos disfrazados de policías, irrumpieron en el Hôtel de Pourtalès, donde se hospedaba, la amenazaron con armas, la ataron y escaparon con joyas valoradas en más de seis millones de dólares. Entre las piezas robadas estaba un anillo de compromiso valorado en unos cuatro millones de dólares.

Durante el juicio, Kardashian relató que llegó a pensar que iba a morir y describió el asalto como una de las experiencias más aterradoras de su vida. El impacto del episodio también la llevó a reforzar sus medidas de seguridad y a reducir su exposición pública durante un tiempo.

La resolución económica se produjo después de que ocho personas fueran declaradas culpables en 2025 por su participación en el robo. El principal acusado, Aomar Aït Khedache, recibió una condena de tres años, mientras que los demás implicados también recibieron penas. Ninguno regresó a prisión debido al tiempo que ya había pasado en detención preventiva y no se presentaron apelaciones.

El tribunal también estableció compensaciones para otras partes afectadas. Un exempleado del hotel recibió 109,516 euros, mientras que el establecimiento obtuvo 50,000 euros. Harouche, quien estaba con Kardashian durante el asalto, recibió igualmente un euro, la cantidad que había reclamado.

La mayoría de las joyas sustraídas nunca fue recuperada. Para Kardashian, sin embargo, el fallo representa el reconocimiento de un episodio cuyas consecuencias, según ha expresado, todavía persisten.