Un episodio de violencia doméstica estremeció la ciudad de Shreveport, en Luisiana, durante la madrugada del domingo. Un hombre abrió fuego en tres viviendas distintas, dejando como saldo la muerte de ocho niños, siete de ellos sus propios hijos, y dos mujeres gravemente heridas.

Las víctimas, de entre tres y once años, fueron identificadas por las autoridades locales tras el desgarrador hallazgo. Según el reporte del forense de Caddo Parish, siete eran hermanos y uno era primo. Vecinos relataron escenas de horror al ver cómo la policía retiraba los cuerpos de los menores, horas después de que habían estado jugando en el jardín.

El atacante fue identificado como Shamar Elkins, de 31 años, quien huyó en un vehículo robado. Tras una persecución, la policía lo abatió cuando salió armado del automóvil. Ningún agente resultó herido.

Las autoridades describieron la escena como “extensa” y “devastadora”, mientras el alcalde Tom Arceneaux calificó el hecho como “especialmente grave y angustiante por tratarse de niños”. El gobernador Jeff Landry expresó sentirse “con el corazón destrozado” ante la tragedia, considerada el tiroteo más mortífero en Estados Unidos en más de dos años, según la organización Gun Violence Archive.