EFE.-El arquitecto y escritor colombiano Juan Sebastián Marroquín, hijo del famoso narcotraficante Pablo Escobar, ofreció este viernes una conferencia ante jóvenes de Monterrey, para exhortarlos a alejarse del mundo de las drogas y del camino de la criminalidad.

Durante la conferencia titulada “Pablo Escobar: Una historia para no repetir” efectuada en el ciclo “Guardianes de Monterrey”, organizado por la administración municipal, el hombre de 47 años dijo que las series de narcotraficantes confunden a los jóvenes y les venden una idea irreal del mundo de los capos de la droga.


“Chicos y chicas: yo estoy seguro de que ustedes tienen hoy en la mente y en sus corazones un montón de información errada. Lo único que nos han hecho es dañarnos la mente porque nos han hecho creer que el camino hacia el éxito es a través de la criminalidad. Nada más mentiroso que eso”, aseguró.

Mencionó que su padre fue un hombre ambicioso que no respetó la vida de nadie que se interpuso en su camino.

Sin embargo, confesó que él decidió no seguir con el legado de su padre y cambió su vida e inclusive su identidad para hacer su propia historia.

Recordó que cuando tenía 16 años juró vengar la muerte de su progenitor.

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“Ahí aprendí las consecuencias que tienen para cada uno de nosotros todas las cosas que decimos y cómo el poder de la declaración puede transformar nuestras vidas de manera inmediata. Yo tenía 16 años, amenacé al país y esas amenazas duraron cinco segundos, pero se convirtieron después en más de 30 años de exilio fuera de mi país”, compartió.

Mencionó que ninguna nación los quería acoger, pero desde ahí aprendió que una persona no tiene por qué ser sus apellidos.

“Cuál sería mi vida si yo me hubiera creído que por ser el hijo de Pablo Escobar yo estaba obligado a continuar con su legado criminal”, expuso.

En la actualidad, Marroquín es arquitecto, diseñador industrial, escritor, pacifista y conferencista que afirmó que ha reestructurado su vida.

En entrevista, el conferencista aseguró que los jóvenes prestan atención a su mensaje porque saben que él lo vivió en carne propia.

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