La guardería Casilda’s Daycare, ubicada en el sector San Isidro, permanece cerrada mientras avanzan las investigaciones por la muerte del bebé Taylor Dairen Reynoso, de apenas cuatro meses, ocurrida en sus instalaciones el pasado 2 de julio.
En un comunicado difundido en redes sociales, la administración del centro aseguró que colabora plenamente con las autoridades y que ha entregado toda la información requerida para esclarecer el caso. También rechazó las versiones que circulan en plataformas digitales, calificándolas de falsas y señalando que han generado confusión y presión social.
El centro explicó que cuenta con un sistema de videovigilancia con audio y video, cuyos registros, afirmó, podrán contribuir a esclarecer lo sucedido. Subrayó que nunca se negaría a colaborar con la justicia ni a entregar material relevante para la investigación.
La madre del menor, por su parte, declinó ofrecer declaraciones a la prensa. Sin embargo, en su denuncia inicial relató que dejó al bebé en la guardería a las 6:30 de la mañana y que horas más tarde recibió una llamada informándole que el niño tenía complicaciones por una supuesta flema. Al llegar al Hospital Docente Ramón de Lara, el infante ya había fallecido.
La progenitora también denunció que el cuerpo del bebé presentaba un golpe en la cabeza y afirmó que aún no ha recibido las grabaciones de las cámaras de seguridad que le habían prometido.
Las autoridades continúan las investigaciones para determinar las circunstancias en que se produjo el fallecimiento.
