La llegada de franquicias internacionales a la República Dominicana ha tenido un impacto significativo en el mercado local, fortaleciendo y diversificando la oferta de negocios en el país caribeño. Barra Payán, un icónico negocio de sándwiches y batidas fundado en 1956, es un ejemplo de cómo la incursión en el modelo de franquicias ha contribuido al crecimiento y expansión de marcas locales.
El concepto de franquicia implica la concesión de derechos de explotación de un producto, actividad o nombre comercial por parte de una empresa a una o varias personas en una zona determinada. En República Dominicana, existen más de 250 marcas de franquicias, con alrededor de 100 de ellas siendo locales.
Óscar Luis Monzón, presidente de la Asociación Dominicana de Franquicias (Adofra), destaca que las franquicias internacionales han ayudado a elevar el estándar de las marcas locales, obligándolas a renovarse para competir en un mercado más amplio. Además, señala que las franquicias generan un importante impacto económico, contribuyendo a la creación de más de 155,000 empleos en el país.
El Programa Franquicia Impulsa Popular, ejecutado por el Banco Popular Dominicano desde 2018 en colaboración con Front Consulting RD, ha sido un motor clave en la expansión de negocios bajo el modelo de franquicias. Hasta la fecha, se han franquiciado 72 negocios, con 42 de ellos participando en el programa de incentivos del banco.
El mercado de las franquicias en República Dominicana experimentó su primera ola de desarrollo a finales de los años 90, con la llegada de franquicias extranjeras como Taco Bell, Burger King, y McDonald’s. Desde entonces, el sector ha experimentado un crecimiento constante, siendo actualmente testigo de una cuarta ola de desarrollo, donde las marcas locales están incursionando en mercados internacionales y compartiendo su experiencia con otros países.
Barra Payán, por ejemplo, ha adoptado el modelo de franquicias y está expandiendo su presencia a lo largo del país, manteniendo el concepto original y asegurando la calidad y consistencia en todos sus locales.
En resumen, las franquicias internacionales han sido una fuerza impulsora para la economía dominicana, fomentando la competencia, la innovación y el crecimiento empresarial en el país.

