El Comité de Instrucción de Rusia (CIR) emitió un ultimátum a la madre de Alexéi Navalny, el líder opositor ruso fallecido en prisión de manera repentina, solicitando un entierro secreto para evitar manifestaciones públicas en contra del Kremlin.

Según el portavoz de Navalny, Kyra Yarmish, un instructor del CIR contactó a la madre, Liudmila Naválnaya, y le dio un plazo de una hora para aceptar un entierro secreto sin una despedida pública, o de lo contrario, el cuerpo de Alexéi sería enterrado en el recinto de la prisión.

La madre de Navalny rechazó cualquier negociación con el CIR, argumentando que los investigadores no tienen la autoridad para determinar cómo o dónde debe ser enterrado su hijo. Ella insistió en que se cumpla la ley que establece que el cuerpo debe ser entregado dentro de los dos días posteriores a la determinación de la causa del fallecimiento.

El equipo de Navalny presentó una demanda adicional ante los tribunales, acusando a las autoridades de profanar el cuerpo del difunto. En un video, la madre de Navalny acusó a las autoridades de amenazarla y de querer enterrar a su hijo en secreto, privando a sus seguidores la oportunidad de despedirse de él.