El excandidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro volvió a poner en duda los resultados de las elecciones en las que fue derrotado por Luiz Inácio Lula da Silva, al sostener que la victoria del mandatario reelecto no pudo producirse en condiciones normales y compararla con «un gol con la mano».

Las declaraciones fueron realizadas durante una transmisión en vivo desde Estados Unidos, donde el senador de 45 años se encuentra junto a su esposa y sus dos hijas, luego de salir de Brasil el pasado martes, pasar por Argentina y Ecuador y llegar a Miami.

Bolsonaro no presentó pruebas que respalden sus señalamientos de fraude, aunque afirmó que explicará las supuestas irregularidades «muy pronto». También instó a sus aliados a convertir el Congreso brasileño en una «trinchera» para hacer oposición y tratar de frenar las políticas que, según él, llevarán al país a una situación de caos.

El resultado oficial de la segunda vuelta, celebrada el 25 de octubre, dio la victoria a Lula con aproximadamente el 52 % de los votos, frente al 48 % obtenido por Bolsonaro, una diferencia de alrededor de 4.4 millones de sufragios.

Desde que se conoció el resultado, el senador se ha negado a reconocer su derrota y ha planteado la anulación de los comicios. Incluso, en una primera declaración desde el extranjero, llegó a presentarse como el «presidente electo» de Brasil, aunque posteriormente modificó esa expresión y se definió como «líder» del país.