Un hombre que asegura haber trabajado durante un año y tres meses en la fábrica de plásticos Katae, ubicada en los Bajos de Haina, relató que en ese tiempo presenció dos incendios dentro de la planta, los cuales fueron sofocados por los propios empleados.

Según su testimonio, el dueño de la empresa estaba al tanto de la situación, pues, afirma, en las fábricas de plásticos es común que se produzcan este tipo de siniestros debido a los materiales utilizados en la producción.

El exempleado explicó que la diferencia entre los incendios que él presenció y el ocurrido la madrugada de este jueves radica en el horario: mientras él trabajaba en turnos de mañana y tarde, cuando había más personal capacitado para responder, durante la noche la cantidad de empleados es menor y muchos cuentan con menos experiencia, lo que aumentó el riesgo.