WASHINGTON, D.C.- El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, anunció este jueves el inicio de la denominada Operación Lanza del Sur (en inglés Southern Spear), una campaña militar enfocada en “expulsar a los narcoterroristas” del hemisferio occidental, en lo que supone una escalada significativa de la presión de Washington sobre la región.

El operativo estará liderado por la Fuerza de Tarea Conjunta Lanza del Sur y el United States Southern Command (US SOUTHCOM), sin que se hayan ofrecido detalles específicos sobre la ubicación o los objetivos exactos. Hegseth señaló: “El presidente Donald Trump nos ordenó actuar… Este hemisferio es nuestra vecindad y la vamos a proteger”.

Contexto de tensión con Venezuela

El anuncio se produce en un entorno de delicadas relaciones diplomáticas entre EE.UU. y Venezuela. El arribo del portaaviones USS Gerald R. Ford a aguas cercanas al país caribeño ha generado especulaciones sobre la posibilidad de que la operación incluya acciones directas contra objetivos en territorio venezolano.

En Caracas, el presidente Nicolás Maduro denunció que EE.UU. persigue a migrantes venezolanos, los “golpea, desaparece y tortura”, y advirtió contra “guerras injustas” como las de Libia o Afganistán.

Implicaciones regionales y críticas

Aunque la administración estadounidense justifica la operación como parte de la lucha contra el narcotráfico, analistas y gobiernos latinoamericanos advierten que el verdadero objetivo podría ser un cambio de régimen en Venezuela. La operación recuerda acciones militares extrajudiciales lanzadas desde septiembre en el Caribe y el Pacífico, que habría dejado más de 80 civiles muertos según fuentes no oficiales.

Sin detalles operativos

Por ahora, el Pentágono no ha publicado un plan operativo detallado. Los medios regionales indican que varias embarcaciones fueron destruidas en operaciones recientes. Mientras tanto, Washington mantiene que se trata de una iniciativa legítima contra el narcotráfico; Caracas, por su parte, la considera una provocación que vulnera la soberanía nacional.

La Operación Lanza del Sur marca un nuevo capítulo en la política exterior de EE.UU. hacia América Latina y el Caribe, dejando abierta la incógnita sobre su alcance real y los riesgos que podría generar para la estabilidad regional.