Este lunes, Arabia Saudí cerró su refinería de Ras Tanura, la planta más grande del país, donde se procesa el petróleo tras un presunto ataque con dron en medio de la creciente tensión en Oriente Medio. La medida se tomó como precaución luego de que dos aeronaves no tripuladas fueran interceptadas en las instalaciones.

Según las informaciones preliminares, las autoridades confirmaron que el incidente provocó un incendio de alcance limitado y no se registraron heridos.

Ras Tanura, operada por la petrolera estatal Saudi Aramco, tiene capacidad para procesar 550 mil barriles diarios y es una terminal estratégica para las exportaciones de crudo del reino.

El incremento de los ataques en la región ha obligado a suspender operaciones en otros países de Oriente Medio. De acuerdo con fuentes oficiales, en el Kurdistán iraquí, varias compañías petroleras detuvieron la producción en sus campos como medida preventiva, aunque no se han registrado daños directos.

Asimismo, en Israel importantes yacimientos de gas han cerrado temporalmente sus operaciones por seguridad. Las autoridades saudíes aseguraron que la situación en Ras Tanura está bajo control y que los equipos de seguridad y emergencia continúan monitoreando el área.