Durante un almuerzo organizado por la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana (AMCHAMDR), la embajadora Leah Campos aseguró que bajo la administración de Joe Biden, el país enfrentó presión política para mantener abierta su frontera con Haití.
Al referirse al impacto de la migración irregular hacia Estados Unidos, Campos explicó que la llegada de indocumentados —muchos de ellos sin intención de integrarse a la sociedad norteamericana— derivó en medidas que también afectaron a República Dominicana.
La diplomática subrayó que esa presión se tradujo en exigencias directas hacia las autoridades dominicanas, quienes recibieron mensajes claros de Washington para no cerrar la frontera con Haití.
En cuanto a su gestión actual, Campos adelantó que trabajará junto al presidente Luis Abinader y al sector privado en la búsqueda de soluciones que aporten estabilidad al vecino país, al que calificó como una amenaza para la seguridad regional.
La representante estadounidense también reconoció los esfuerzos de República Dominicana en la lucha contra el narcotráfico, el lavado de activos y la trata de personas, además de advertir sobre los más de 233 millones de intentos de ciberataques registrados en el país en los primeros seis meses de 2025.
Finalmente, anunció que su primera visita oficial como embajadora será a Central Romana, principal proveedor de azúcar para Estados Unidos, y aseguró que bajo la administración Trump no permitirá la politización de asuntos comerciales ni acusaciones infundadas contra empresas.
