En República Dominicana, el dembow se ha consolidado como el género musical predilecto de la juventud, relegando al merengue, que por décadas fue el orgullo nacional. Este cambio se evidencia en fiestas, emisoras de radio y plataformas digitales, donde el dembow resuena con más fuerza que cualquier otro género. Artistas como El Alfa, Rochy RD y Tokischa dominan las listas de reproducción, mientras que, paradójicamente, muchos jóvenes no conocen canciones de íconos del merengue como Johnny Ventura o Wilfrido Vargas.

Una perspectiva sociológica del fenómeno musical

En el acostumbrado espacio «El Comentario de 7 SEGUNDOS», Jabes Ramírez, sostiene que, aunque el merengue sigue siendo un símbolo de identidad y patrimonio cultural dominicano, su popularidad ha disminuido, especialmente entre las nuevas generaciones. Ramírez afirma que los fenómenos urbanos son una consecuencia de problemas sociales más profundos y que la música es una expresión sociológica que refleja la diversidad de expresiones existentes.

Ramírez enfatiza en la importancia de analizar las causas subyacentes de estos fenómenos. «Cuando me levanto y leo en un periódico que República Dominicana encabeza la tasa de embarazo infantil, entonces hay problemas; cuando veo que un profesor de matemáticas invita a una muchachita de 16 años a la playa, entonces hay problemas», afirmó.

Más allá de la moral y los prejuicios

Ramírez criticó la tendencia dominicana a emitir juicios morales sin fundamento, dejando de lado el análisis de los síntomas sociales. Compartió su experiencia personal con Tokischa: «Yo tenía mucha reticencia con Tokischa; dejé de hablar de eso cuando un día me senté a mirar una entrevista de ella y esa muchachita con 14 años fue violada por dos tíos. Familia disfuncional, violación, un sistema educativo que ya tú sabes».

Ante esto, Ramírez plantea: «¿Qué está haciendo la República Dominicana para que en un futuro tengamos un Beethoven? Y yo no la estoy justificando, lo que digo es que los países de verdad analizan las causas de sus consecuencias».

Necesidad de un diagnóstico sociológico

Ramírez lamenta que, a diferencia de otros países como Estados Unidos, donde sociólogos investigan el futuro de la sociedad digital, en República Dominicana la atención se desvía hacia trivialidades, como «quién comunica bien o quién representa a un personaje». Afirmó que Tokischa no lo representa ni le interesa, pues no necesita que nadie lo represente.

Finalmente, Ramírez hizo un llamado urgente a realizar un diagnóstico sociológico del país y a dejar de lado las discusiones sin sentido. Recalcó que no concibe que la República Dominicana ocupe el cuarto y tercer lugar en América Latina en embarazos de jóvenes de 12 a 14 años, señalando que este es el verdadero problema que el país debe abordar con seriedad.

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