SANTIAGO DE LOS CABALLEROS.- Cientos de ejemplares y colecciones de periódicos del Archivo Histórico de Santiago fueron desechados debido a su deterioro irreparable, causado por las deplorables condiciones de la estructura física del edificio. Las filtraciones de agua y la penetración de la luz solar a través de huecos en el techo dañaron los ejemplares al punto de no poder ser recuperados. Aunque algunas de estas colecciones se conservan en otras instituciones, como el Ateneo Amantes de La Luz o el Archivo General de la Nación, el Archivo Histórico de Santiago ha perdido parte de su acervo.
La edificación, construida en 1958 y sin intervenciones desde 1973, presenta daños significativos, especialmente en el segundo y tercer nivel. Allí, la humedad, el calor y los hongos han afectado las paredes y plafones, generando un ambiente poco adecuado tanto para los archivos como para las personas que trabajan o visitan el lugar. Actualmente, el Ayuntamiento de Santiago está realizando estudios para la renovación de esta estructura histórica.
El director del Archivo, Phiero Espinal, junto a periodistas de los medios nacionales, recorrió las instalaciones para evaluar la situación. La hemeroteca contiene colecciones históricas de periódicos como El Siglo, El Diario, La Época, El Eco del Cibao y algunos ejemplares de Listín Diario de 1907 y 1908, entre otros. Además, se conservan actas de reuniones del ayuntamiento y un acervo fotográfico, que está en proceso de digitalización.
La digitalización de los archivos es una prioridad
Tres empleados han sido asignados para digitalizar las imágenes y documentos, con la intención de que el público pueda acceder a ellos a través de una plataforma digital en la sala de lectura del Archivo. A futuro, los ciudadanos podrán contribuir con fotos de época para que sean digitalizadas y preservadas en el archivo.
El objetivo es que el Archivo General de la Nación ceda colecciones digitalizadas, como las de los periódicos La Nación y El Caribe, además de revistas literarias como Ahora. El plan es que, aunque se digitalicen, los archivos físicos sigan estando disponibles para investigadores, conservados en mejores condiciones.




En cuanto a la estructura física, el tercer nivel, donde se almacenaban los periódicos desechados, es el área más afectada por las filtraciones de agua. Se planea convertir este nivel en un salón de conferencias, para lo cual se instalarán paredes metálicas con aislantes térmicos y un techo de Aluzinc, que no altere la fachada, como exige Patrimonio Cultural. No obstante, aún no se ha definido un presupuesto ni una fecha de inicio para las reparaciones, aunque el Ministerio de Obras Públicas es el responsable de la remodelación.
Finalmente, aunque instituciones como la Corporación de Zonas Francas han mostrado interés en colaborar, el Archivo depende del Ayuntamiento y solo puede recibir donaciones en materiales, no en dinero. Actualmente, el archivo cuenta con siete empleados, todos nombrados por el cabildo.
