ESTADOS UNIDOS, 7 SEGUNDOS.- Este domingo, los demócratas se movilizaron rápidamente para respaldar los recientes planes económicos presentados por Kamala Harris, ante las críticas que los calificaban como medidas superficiales incapaces de enfrentar el problema de la inflación.

En un evento en Carolina del Norte el viernes, Harris, candidata presidencial demócrata, expuso su visión económica, prometiendo prohibir la especulación de precios y ofrecer nuevas desgravaciones fiscales a familias y compradores de viviendas. Sin embargo, estas propuestas generaron una recepción fría por parte de algunos economistas y aliados tradicionales del partido demócrata, lo que complicó los esfuerzos de la vicepresidenta para ganar la confianza de los votantes en cuestiones relacionadas con la economía y el costo de vida.

Una encuesta realizada por ABC News/Washington Post/Ipsos la semana pasada y publicada el domingo reveló que Harris tenía una ventaja de seis puntos sobre el expresidente Donald Trump. No obstante, en cuanto a la confianza de los votantes en temas de economía e inflación, Trump superaba a Harris por nueve puntos. Estos resultados contrastaban con una encuesta anterior de FT Michigan Ross que indicaba que una mayor proporción de estadounidenses confiaba en Harris para manejar la economía.

El domingo, varios aliados clave de Harris salieron en su defensa en programas de televisión. Andy Beshear, gobernador de Kentucky, declaró en CBS que las políticas de Harris buscaban «asegurar que el capitalismo se mantenga dentro de sus límites». Según él, no se trataba de fijar precios, sino de garantizar que la economía funcione adecuadamente.

El gobernador de Illinois, JB Pritzker, también defendió las propuestas de Harris en CNN, señalando que las corporaciones habían aumentado los precios más allá del nivel inflacionario, lo que justifica que el gobierno federal actúe contra la especulación de precios, como ya lo han hecho varios estados.

Gretchen Whitmer, gobernadora de Michigan, en una entrevista con NBC, afirmó que las críticas hacia las políticas de Harris eran exageradas, sugiriendo que la gente estaba interpretando mal lo que se había propuesto.

Sin embargo, el Washington Post, un medio que ha apoyado a los demócratas durante décadas, criticó a Harris en un editorial, argumentando que, en lugar de presentar un plan sólido, había desperdiciado la oportunidad en «trucos populistas».

Jason Furman, ex presidente del Consejo de Asesores Económicos bajo la administración de Barack Obama, expresó en una entrevista con el New York Times que las medidas contra la especulación de precios no eran políticas sensatas y que podrían afectar negativamente el suministro. Furman sugirió que lo mejor sería que estas propuestas se quedaran en el terreno retórico y no se aplicaran en la realidad, ya que, según él, no había ningún beneficio en ellas, sino posibles desventajas.

Kenneth Rogoff, profesor de economía en Harvard, compartió una opinión similar en CNN, afirmando que la especulación de precios corporativa no estaba tan relacionada con la inflación como se pretendía y que esperaba que Harris reconsiderara esta idea.

Por su parte, Trump aprovechó un mitin en Pensilvania para atacar las políticas económicas de Harris, acusándola de abogar por un «control de precios comunista» que, según él, llevaría a la escasez de alimentos, racionamiento, hambre y una inflación aún mayor. No obstante, el expresidente también enfrentó críticas dentro de su propio partido por no mantenerse enfocado en el mensaje. El gobernador de New Hampshire, Chris Sununu, comentó en CNN que casi cualquier otro candidato republicano estaría ganando la carrera por un margen de 10 puntos si se concentrara en estos temas económicos.