HAVANA, CUBA.- El Consejo de Defensa Nacional de Cuba aprobó los planes y medidas necesarios para dar paso a un eventual Estado de Guerra, informaron este domingo medios estatales. La decisión se produce en un contexto de creciente tensión con Estados Unidos, tras los recientes ataques de Washington a Venezuela que derivaron en la captura del presidente Nicolás Maduro.

Según la prensa oficial cubana, las disposiciones aprobadas —cuyos detalles no fueron divulgados— se fundamentan en el concepto de la “Guerra de todo el pueblo”, una estrategia desarrollada en la década de 1980 bajo el liderazgo de Fidel Castro, que contempla la movilización general de la población ante una posible agresión externa.

El plan fue validado el sábado durante una reunión del Consejo de Defensa Nacional, órgano que asume el control del país en situaciones excepcionales como desastres naturales o conflictos armados. De acuerdo con los reportes oficiales, el encuentro se realizó como parte de las actividades previstas por el Día de la Defensa, con el objetivo de reforzar la preparación y cohesión de los órganos de dirección y del personal involucrado.

Otras actividades militares en Cuba

Los medios estatales indicaron que el expresidente Raúl Castro, de 94 años, se mantuvo informado sobre el desarrollo de la reunión y la calificó como “buena y eficiente”. El actual presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, preside también el Consejo de Defensa Nacional.

Este fue el segundo sábado consecutivo dedicado a actividades de defensa en la isla tras la operación militar estadounidense del 3 de enero. Los ejercicios han incluido simulacros de emboscadas, entrenamientos para la instalación de minas, protección a la población civil y formación en áreas como sanidad militar, defensa ante armas de exterminio en masa y manejo del fusil AKM.

En los ataques a Caracas murieron 32 militares cubanos, cuyos restos fueron trasladados recientemente a la isla y recibieron homenajes oficiales. En ese contexto, Díaz-Canel afirmó que Cuba “no contempla rendición ni claudicación” ante presiones externas y descartó concesiones políticas en un eventual diálogo con Washington.