En memoria de mi madre Rhina Báez López-Penha
OPINIÓN, ANDRÉS AYBAR BÁEZ, para 7 Segundos. – Ayer tuve el privilegio de vivir un momento que quedará grabado en la memoria familiar: el emotivo encuentro de la familia López Penha. ¡Cuánta historia, cuántas anécdotas, cuántos abrazos cargados de cariño y cuántos recuerdos compartidos con emoción! Fue una verdadera bendición vernos en salud, unidos por los lazos de sangre, afecto y memoria, en una celebración del legado sefardí que echó raíces en esta tierra dominicana.
Desde lo más hondo del corazón familiar, elevamos un homenaje silencioso —pero lleno de gratitud— a quien inició esta travesía: Papá Morris, Moisés Benjamín López Penha Levy. A ti, pionero valiente que en el siglo XIX dejó atrás Curaçao y se aventuró a Azua, donde conociste a Adelaida y sembraste la semilla de lo que hoy somos. Aunque no tengamos tu retrato, aunque se diga que el gusto por la cerveza tal vez contribuyó a tu espíritu aventurero, tu figura sigue viva entre nosotros en cada historia, en cada apellido que llevamos con orgullo, en cada encuentro como el de ayer.
Honor a quien honor merece. Gracias, Papá Morris, por comenzar esta historia sefardí en República Dominicana. Tu memoria nos une, nos inspira y nos recuerda que nuestra familia no es solo un linaje, sino una travesía compartida que merece ser celebrada, preservada y contada.
