La ministra de Sanidad española, Mónica García informó que ayer domingo fueron trasladadas a su país 94 personas que viajaban a bordo del crucero Hondius, afectado por un brote de hantavirus y anclado en el puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife.

García explicó que entre los evacuados figuran pasajeros y miembros de la tripulación de 19 nacionalidades, quienes fueron trasladados desde el barco hasta tierra firme bajo estrictas medidas sanitarias antes de abordar vuelos hacia sus respectivos países.

Asimismo, las autoridades indicaron que el operativo se desarrolló sin incidentes y continuará este lunes con la salida de los dos últimos vuelos programados, uno con destino a Australia y otro hacia Países Bajos, país donde está registrado el crucero.

Durante la jornada también se informó que uno de los pasajeros franceses presentó síntomas relacionados con la enfermedad, situación que mantiene bajo observación a las autoridades sanitarias europeas.

El director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, aseguró que el riesgo para la salud pública sigue siendo bajo, aunque recordó que los pasajeros han sido considerados contactos de alto riesgo y deberán cumplir cuarentena en varios países.

De acuerdo con el último balance de la OMS, el brote ha dejado seis casos confirmados de hantavirus entre ocho sospechosos, además de tres fallecidos, incluidos dos ciudadanos neerlandeses y una mujer alemana.

El crucero Hondius permanece fondeado sin abordar en Tenerife desde hace varios días y se espera que abandone el puerto rumbo a Países Bajos una vez concluya el proceso de evacuación y repatriación de todos los pasajeros y parte de la tripulación.