Ciudadanos denunciaron que el polideportivo de Baní, espacio destinado a la recreación y el deporte, se ha convertido en escenario de constantes hechos violentos durante los juegos de baloncesto. Señalan que desaprensivos han provocado enfrentamientos que incluso han dejado personas heridas, algunos con armas blancas.

Los asistentes expresaron su indignación y temor, asegurando que lo que deberían ser actividades familiares se transforman en focos de conflicto por la falta de seguridad en el recinto. Afirman que la situación se repite con frecuencia y que las autoridades no han tomado medidas contundentes para garantizar la tranquilidad de los espectadores.

Ante esta realidad, los ciudadanos hicieron un llamado a la Policía Nacional, organismos competentes y organizadores de los torneos para que refuercen la vigilancia en el polideportivo. “No esperemos un muerto para actuar”, advirtieron, insistiendo en que se requiere mayor presencia de agentes e incluso apoyo militar para evitar que los incidentes escalen a consecuencias irreparables.

Los comunitarios exigen recuperar el polideportivo como un espacio de convivencia y promoción del deporte en Baní, y advierten que no se puede seguir normalizando la violencia en actividades que deberían fomentar la unión y el sano entretenimiento.