SANTO DOMINGO, 7 SEGUNDOS.- La problemática de movilidad en Santo Domingo tiene una serie de causas fundamentales que contribuyen al caos vial en la ciudad, inicialmente el crecimiento desmedido del parque vehicular ha ejercido una presión significativa sobre las carreteras y calles de la ciudad, entre 2016 y 2019, el parque vehicular aumentó en 889,040 unidades, con un crecimiento anual promedio del 7%. Las motocicletas representaron más de la mitad de este aumento, con 454,956 unidades agregadas en ese período.

Aproximadamente el 70% de la población depende del transporte público, sin embargo, la cobertura del Metro de Santo Domingo es limitada, atendiendo solo al 10% de la demanda total. El sistema de autobuses también presenta graves deficiencias, incluida la falta de integración entre rutas, unidades en mal estado y frecuencias de paso irregulares.

Problemas

La situación actual de la congestión y movilidad en Santo Domingo, según el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT), presenta varios desafíos significativos que afectan la calidad de vida de los ciudadanos. En cuanto a la congestión vehicular, el informe OPSEVI de 2023 revela que Santo Domingo se sitúa en el quinto puesto entre las ciudades más congestionadas de Latinoamérica. 

Los residentes de la ciudad enfrentan un promedio de 2 horas y 40 minutos de tráfico diario, lo que se traduce en pérdidas económicas de alrededor de $36,000 millones al año, debido a la congestión por gastos de combustible, repuestos vehiculares y tiempo de las personas. 

A pesar de la presencia del Metro, este solo no cubre la demanda total de transporte de la ciudad, de otro lado el sistema de autobuses presenta múltiples problemas, como la falta de integración, unidades en mal estado y frecuencias irregulares, lo que dificulta aún más la movilidad de los ciudadanos y lleva a tener una alta dependencia del transporte informal, como los conchos lo que contribuye a la saturación del sistema de transporte público.

La infraestructura vial, la ciudad enfrenta un déficit significativo de vías, con aproximadamente 2,500 kilómetros de carreteras, calles estrechas y congestionadas que dificultan la circulación vehicular, mientras que la falta de señalización y mantenimiento afecta la situación y aumenta el riesgo de accidentes de tránsito. 

Costos de los tapones:

Los costos de los tapones son altos y se reflejan en varios aspectos del día a día de los conductores, el gasto excesivo en combustible es uno de los principales problemas, con una pérdida anual estimada de $12,000 millones debido al consumo adicional mientras se está atrapado en el tráfico. Este costo se traduce en un promedio de $1,000 al mes por vehículo.

Además del combustible, el desgaste prematuro en los vehículos, con el tráfico constante, los frenos, neumáticos y otros componentes, sufren un desgaste acelerado, lo que implica un costo adicional estimado de $1,000 al mes por vehículo. 

Con un promedio de 2 horas y 40 minutos atrapados en el tráfico cada día, se estima que Santo Domingo pierde alrededor de $24,000 millones al año en productividad. Esta pérdida de tiempo no solo afecta a las personas individualmente, sino que también impacta en la economía en general, ya que el tiempo en el tráfico podría haberse utilizado de manera más eficiente en actividades productivas. 

Pico y Placa:

El Pico y Placa, como medida para mejorar la movilidad en Santo Domingo, es una estrategia que ha generado debates entre ciudadanos, empresas y el sistema de transporte público. Entre los posibles beneficios se encuentra la reducción del número de vehículos en circulación, lo que conlleva una disminución de la congestión vehicular y una mejora en la fluidez del tránsito. 

Sin embargo, esta medida también presenta posibles desventajas, como el aumento de la demanda del transporte público, lo que podría saturar el sistema y aumentar el tiempo de espera para los usuarios. 

Para el sistema de transporte público, el Pico y Placa podría significar una mayor demanda, lo que requeriría una ampliación de la cobertura y una mejora en la calidad del servicio para satisfacer las necesidades de los usuarios.

Qué opinan las personas: 

La movilidad en Santo Domingo en horas pico es objeto de críticas negativas por parte de los ciudadanos, quienes expresan su frustración y descontento con la situación actual.

Entre las quejas más comunes se encuentran los tapones interminables, que obligan a los residentes a enfrentar largas horas de tráfico. Uno de los testimonios refleja esta realidad al afirmar: «pasar dos horas en el tráfico para llegar a mi trabajo es una tortura diaria.» Otra persona lamenta: «los tapones me quitan tiempo valioso que podría dedicar a mi familia o a mis hobbies.»

Además del tiempo perdido, los tapones generan estrés y ansiedad entre los conductores. Uno de ellos describe su experiencia al llegar a la oficina agotado y de mal humor debido al tráfico, mientras que otro ciudadano expresa su preocupación por los efectos negativos en su salud física y mental.

A pesar de estas quejas recurrentes, muchos ciudadanos sienten que las autoridades no están tomando medidas suficientes para abordar el problema. «El gobierno no hace nada para mejorar la movilidad en la ciudad», afirma una de las personas, mientras que otra señala que las medidas implementadas hasta ahora son insuficientes.