La detención del ex príncipe Andrew Mountbatten-Windsor este jueves marca un hecho histórico: es la primera vez en 400 años que un miembro de alto rango de la realeza británica es arrestado. La última ocasión en que algo similar ocurrió fue en 1649, cuando el rey Carlos I fue depuesto, juzgado y ejecutado públicamente en Londres tras ser declarado culpable de traición y de librar una sangrienta guerra civil contra su propio pueblo.

Andrew, de 66 años, fue arrestado por la policía de Thames Valley en el día de su cumpleaños, acusado de compartir secretos oficiales con su viejo amigo Jeffrey Epstein. De ser hallado culpable, podría enfrentar una condena máxima de cadena perpetua.

Hermano menor del actual monarca Carlos III, Andrew se suma a una lista de escándalos que han golpeado a la familia real en tiempos recientes. Cabe recordar que en 2002, su hermana la princesa Ana se convirtió en la primera integrante de la realeza moderna en ser condenada por un delito, tras ser encontrada culpable bajo la Dangerous Dogs Act cuando su bull terrier atacó a dos niños en Windsor’s Great Park. En aquella ocasión, fue multada con 670 dólares y obligada a pagar 330 en compensación.

El caso de Andrew revive viejas sombras en la historia de la monarquía británica y abre un nuevo capítulo de controversia en torno a la familia real.