La cantidad de fallecidos a causa de la riada que golpeó este miércoles la zona fronteriza entre Nepal y China fue elevada a 98, de los cuales 95 corresponden a Nepal y 3 a China, de acuerdo con los últimos reportes.

El desastre ha dejado además a cientos de personas desaparecidas, mientras los equipos de emergencia intensifican las labores de búsqueda en comunidades arrasadas por la crecida repentina. La riada destruyó carreteras, puentes e infraestructuras en el distrito nepalí de Rasuwa, especialmente en áreas como Timure y Syafrubesi, y también provocó daños en el lado tibetano.

Entre los desaparecidos figuran numerosos extranjeros. Las autoridades nepalíes informaron inicialmente de 403 personas no localizadas, incluidos 341 extranjeros de países como India, Estados Unidos, Australia, Reino Unido y Canadá. La tragedia afectó además una ruta utilizada por peregrinos y turistas que se dirigían hacia el monte Kailash, en el Tíbet, lo que ha complicado las labores de localización.

Helicópteros, equipos de rescate y personal de seguridad han sido desplegados en la zona, aunque las operaciones se ven obstaculizadas por la destrucción de carreteras y puentes, así como por las difíciles condiciones del terreno montañoso.

Las autoridades investigan las posibles causas del fenómeno, entre ellas un desprendimiento de tierra y hielo que habría bloqueado temporalmente un río y provocado posteriormente una avalancha de agua, lodo y rocas. También se analiza la relación con un sismo de magnitud 4.4 registrado cerca de la frontera.

El balance sigue siendo provisional y se teme que la cifra de víctimas aumente a medida que los equipos logren acceder a las áreas incomunicadas.