OPINIÓN, ANDRÉS AYBAR BÁEZ, para 7 SEGUNDOS.- Ayer, mientras veía la televisión, me encontré con una grata sorpresa en Color Visión: una entrevista al ministro de Vivienda, Carlos Bonilla. Confieso que quedé impresionado. Su exposición fue sencilla, clara, transparente y, lo más importante, basada en hechos concretos, con cifras y videos que respaldaban lo realizado desde la creación de ese ministerio en la actual gestión del presidente Luis Abinader.

En tiempos donde abundan las noticias sensacionalistas y las críticas cargadas de politiquería, pocas veces se resaltan los logros reales. Sin embargo, esta presentación mostró otra cara: un ministerio construido desde cero y convertido en un referente de eficiencia en apenas unos años. Bonilla, con serenidad y datos en mano, demostró que se puede trabajar sin escándalos y con resultados palpables para la gente.

Este es un recordatorio de que, aunque algunos detractores intenten empañar gestiones creando titulares ruidosos, existen funcionarios que prefieren dedicarse a trabajar en silencio antes que figurar en redes sociales o en la prensa. Y ahí radica la diferencia.

Claro, no todo es perfecto. Hay ministerios con debilidades evidentes y temas pendientes por mejorar. Pero mi intención, como ciudadano de 73 años, sin militancia política ni intereses de gobierno, es evaluar con justicia lo que funciona y lo que no. Y en este caso, el Ministerio de Vivienda pasa con muy buenas notas.

La entrevista del 19 de agosto a las 7:30 a.m. en Color Visión está ahí como testimonio. Véala, júzguela usted mismo. Yo, por mi parte, seguiré observando y resaltando otras áreas de la economía y la administración pública que, aunque poco difundidas, están dando resultados importantes.

Hay esperanza. La clave será ver, al final, si este gobierno marca una diferencia real respecto a los tradicionales del pasado o si simplemente quedó en promesas. Por ahora, en materia de vivienda, los hechos hablan por sí solos.