A un día de cumplirse la tragedia del accidente aéreo ocurrido el pasado 29 de enero de 2025 en Washington, la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) de Estados Unidos afirmó que el choque en el aire entre un avión de pasajeros y un helicóptero militar fue resultado de una serie de “fallos profundos y subyacentes” en el sistema de control aéreo.
La presidenta de la NTSB, Jennifer Homendy, indicó que dichos errores sistémicos se alinearon para crear las condiciones que llevaron al accidente. Durante la presentación de los avances de la investigación, destacó que el sistema de control aéreo no cumplió con las medidas necesarias para garantizar la seguridad de las aeronaves en el espacio cercano al aeropuerto Ronald Reagan.
Entre las fallas identificadas, la Junta indicó que la Administración Federal de Aviación (FAA) no implementó la recomendación de desviar el tráfico de helicópteros tras un incidente similar registrado en 2013. Además, las rutas de vuelo de los helicópteros no fueron revisadas ni rediseñadas para mantener la separación adecuada entre aeronaves, según los informes de la NTSB.
Según las declaraciones de Homendy, un equipo de controladores en la torre intentó alertar sobre los riesgos en varias ocasiones, pero sus preocupaciones fueron ignoradas por la gerencia y los superiores.
