Una modificación en las directrices religiosas de los Testigos de Jehová dejó en manos de cada creyente la decisión de aceptar o rechazar el uso médico de glóbulos rojos, glóbulos blancos, plasma y plaquetas procedentes de la sangre de un donante.
El cambio fue anunciado el 18 de septiembre de 2026 por el Cuerpo Gobernante, máxima autoridad de la organización, mediante el Informe 2 de 2026. La nueva disposición establece que los miembros podrán tomar decisiones individuales sobre estos cuatro componentes sanguíneos, tanto en tratamientos médicos como en procedimientos quirúrgicos.
La organización también determinó que ningún integrante de la congregación debe juzgar, cuestionar o presionar a otro por la decisión que adopte. De acuerdo con la nueva orientación, cada creyente será responsable de evaluar sus opciones médicas conforme a su conciencia y a sus convicciones religiosas.
La actualización modifica una postura que los Testigos de Jehová habían mantenido durante décadas, aunque la prohibición de las transfusiones de sangre completa permanece vigente, según el comunicado oficial publicado por la organización.
