El gobierno haitiano emitió un comunicado el domingo declarando estado de emergencia en toda la región oeste del país y estableciendo un toque de queda que comenzó ese mismo día.
El comunicado, firmado por el primer ministro interino Patricio Michel Boivert en ausencia de Ariel Henry, establece un toque de queda desde las 6:00 p.m. hasta las 5:00 a.m., desde el lunes 4 hasta el miércoles 6 en Puerto Príncipe.
El toque de queda inició el domingo a las 8:00 p.m. hasta las 5:00 a.m., con el objetivo de restaurar el orden.
La medida excluye a los agentes del orden en servicio, bomberos, conductores de ambulancias, personal médico y periodistas debidamente identificados, según el comunicado, que señala que la medida puede ser renovada.
El gobierno ordenó a la Policía haitiana «utilizar todos los medios legales para hacer cumplir el toque de queda y detener a todos los infractores».
La decisión se tomó debido al deterioro de la seguridad, especialmente en el área metropolitana de Puerto Príncipe, caracterizada por actos criminales cada vez más violentos perpetrados por bandas armadas, incluidos secuestros y asesinatos, violencia contra mujeres y niños, y saqueo de propiedades.
Además, se mencionaron los ataques del sábado contra los dos principales centros penitenciarios del país, en la capital y en Croix des Bouquets, que provocaron muertes, heridos, fuga de presos peligrosos y vandalismo.
