Las inundaciones y deslizamientos registrados en la zona fronteriza entre Nepal y China han dejado al menos 1,003 personas muertas y más de 4,400 desaparecidas, mientras los equipos de emergencia continúan las labores de búsqueda y rescate en las áreas más afectadas.
Las autoridades nepalíes contabilizan 987 fallecidos y 3,916 personas desaparecidas. Entre estas últimas figuran cientos de trabajadores vinculados a una central hidroeléctrica que quedó severamente afectada por la fuerza de las aguas y los escombros.
Los organismos de emergencia han conseguido rescatar hasta el momento a unas 11,800 personas, entre ellas más de 250 ciudadanos extranjeros. Además, se han reportado 279 heridos, de los cuales 168 ya fueron dados de alta.
En el lado chino de la frontera se han registrado al menos 16 fallecidos y alrededor de 550 personas desaparecidas. Las autoridades chinas indicaron que entre los desaparecidos hay ciudadanos de diferentes nacionalidades, lo que ha complicado aún más las labores de localización e identificación. A las víctimas registradas en Nepal y China se suman tres cuerpos recuperados en territorio de India.
El desastre comenzó tras el colapso de un glaciar
La emergencia se desencadenó el pasado 26 de agosto en la región del Himalaya, luego del colapso de un glaciar que provocó una enorme avalancha de hielo, rocas y agua.
La masa de materiales descendió hacia las zonas bajas y generó fuertes inundaciones que arrasaron con viviendas, carreteras, puentes y otras infraestructuras.
Las comunidades ubicadas en los valles fueron algunas de las más afectadas por la fuerza de la corriente y la cantidad de escombros desplazados.
Más de 21,000 personas participan en los rescates
En Nepal, más de 21,000 integrantes de los organismos de seguridad y emergencia participan en las labores de búsqueda y rescate.
Los equipos enfrentan grandes dificultades para acceder a algunas comunidades debido a la destrucción de carreteras y puentes, además de las condiciones inestables del terreno.
Helicópteros y maquinaria pesada han sido utilizados para trasladar personas, distribuir ayuda humanitaria y remover los escombros acumulados en las zonas afectadas.
Centrales hidroeléctricas entre las zonas más golpeadas
Una de las mayores preocupaciones se concentra en las instalaciones hidroeléctricas ubicadas en la zona afectada.
Cientos de trabajadores permanecen desaparecidos después de que las aguas y los deslizamientos alcanzaran las instalaciones. Los equipos de rescate trabajan para acceder a estructuras y túneles que quedaron bloqueados por lodo, piedras y otros materiales.
Las autoridades continúan revisando los registros de trabajadores y residentes para determinar con mayor precisión el número de personas cuyo paradero sigue sin conocerse.
Continúa la búsqueda mientras aumenta la preocupación
Mientras avanzan las operaciones, miles de familias esperan información sobre familiares que permanecen desaparecidos.
La magnitud de la tragedia también ha puesto nuevamente en discusión los riesgos que enfrentan las comunidades ubicadas en las zonas montañosas del Himalaya ante el deterioro de los glaciares y los fenómenos asociados al cambio climático.
Nepal también evalúa reforzar sus sistemas de alerta temprana en las zonas cercanas a la frontera con China para mejorar la capacidad de respuesta ante futuros desastres.
