La pareja formada por Leian Lieza Galang y Gilbert Chico decidió mantener su boda a pesar de que la iglesia donde estaba prevista la ceremonia quedó prácticamente cubierta por el agua en Filipinas.
El enlace se celebró en la parroquia de San Juan Bautista (St. John the Baptist Parish), en Hagonoy, Bulacán, al norte de Manila. Para ese momento, el agua dentro del templo había alcanzado aproximadamente la cintura de los asistentes, obligando a los novios y a sus familiares a caminar entre las aguas turbias para llegar hasta el altar.
La novia llegó al templo con un vestido blanco de hombros descubiertos y un ramo de flores blancas. Debido a las condiciones, el vestido tuvo que ser modificado y se le acortó la cola para que pudiera desplazarse con mayor facilidad por el agua.
El fotógrafo de la boda, Mikko Rey Alfonso, explicó que la parroquia había recomendado a la pareja posponer la ceremonia, debido a que las inundaciones continuaban aumentando. Sin embargo, los novios decidieron seguir adelante con sus planes.
La ceremonia contó con menos de 15 personas, entre familiares y allegados. Incluso un niño fue fotografiado mientras caminaba por el pasillo llevando los anillos, con el agua llegando hasta su cintura.
La inundación se produjo en medio de semanas de lluvias que han afectado diferentes zonas de Filipinas. Las imágenes de la boda rápidamente se difundieron en redes sociales, donde la escena fue considerada un ejemplo de determinación de la pareja para no dejar que las condiciones climáticas frustraran el día que habían elegido para casarse.
