Hoy, 31 de agosto se cumplen 29 años de la muerte de Diana de Gales, una de las integrantes más populares e influyentes de la familia real británica, cuya vida y legado continúan despertando interés en todo el mundo.
La princesa tenía 36 años cuando murió el 31 de agosto de 1997, después de que el automóvil en el que viajaba se estrellara en el túnel del Alma, en París, Francia. En el accidente también fallecieron su pareja, Dodi Al Fayed, y el conductor del vehículo, Henri Paul.
La noticia de su muerte provocó una conmoción internacional y generó una multitudinaria muestra de duelo, especialmente en Reino Unido. Durante los días posteriores, miles de personas acudieron a depositar flores y mensajes en memoria de quien había sido conocida mundialmente como Lady Di.
Diana, quien estuvo casada con el entonces príncipe Carlos, actual rey Carlos III, se convirtió en una figura particularmente destacada por su cercanía con la población y por su participación en numerosas causas sociales y humanitarias.
A casi tres décadas de su fallecimiento, su imagen continúa presente en la cultura popular y en distintos espacios vinculados con la historia de la monarquía británica.
De cara al 30.º aniversario de su muerte, que se conmemorará en 2027, distintos proyectos y actividades han vuelto a poner el foco en su vida, su trayectoria y el impacto que tuvo tanto dentro como fuera de la familia real.
Su legado también permanece vinculado a sus hijos, el príncipe William y el príncipe Harry, quienes en diferentes ocasiones han hablado públicamente sobre la influencia que su madre tuvo en sus vidas y en su manera de relacionarse con causas sociales.
A 29 años de aquella madrugada en París, Diana de Gales continúa siendo recordada como una de las figuras más reconocibles de la realeza británica y como una mujer cuya influencia trascendió las paredes del Palacio de Buckingham.
