La deuda pública en República Dominicana se traduce en una carga silenciosa que acompaña a cada ciudadano desde su nacimiento. Al cierre de abril de 2026, los compromisos financieros del sector público no financiero (SPNF) alcanzaron los US$66,408.5 millones, lo que representa el 49.3% del Producto Interno Bruto (PIB).

Distribuida entre los aproximadamente 11 millones de habitantes, esta cifra revela que cada dominicano arrastra una deuda individual cercana a RD$359,484 pesos, una realidad que los economistas denominan «deuda per cápita». En términos simples, tanto un recién nacido como un adulto mayor comparten la misma carga proporcional.

El desglose muestra que el 72.5% corresponde a deuda externa, con un saldo de US$48,142.2 millones, mientras que el 27.5% restante es deuda interna, que totaliza más de RD$1,088,415.7 millones. Estos montos representan el 35.7% y el 13.6% del PIB, respectivamente.

Dentro de la deuda interna, unos US$2,221.4 millones (1.6% del PIB) corresponden a compromisos intergubernamentales, principalmente bonos emitidos por el Gobierno Central para la recapitalización del Banco Central, según la Dirección General de Crédito Público.

La llamada deuda intergubernamental se refiere a obligaciones contraídas entre instituciones del propio Estado, lo que refleja la complejidad del entramado financiero que sostiene la economía nacional y que, de manera invisible, impacta la vida de cada dominicano.