En la madrugada del pasado domingo, un violento incidente en la calle Sánchez de Barahona terminó con la muerte de dos personas, entre ellas el vocero de la Policía Nacional en San Juan de la Maguana, el segundo teniente Meregildo Antonio Espinosa Segura. Además, tres personas resultaron heridas, incluyendo al presunto autor de los disparos.
El director general de la Policía Nacional, Ramón Antonio Guzmán Peralta, calificó los hechos como un “conflicto social” y aseguró que la situación ha sido controlada por las autoridades. «Es un caso de conflictividad social y se está trabajando; ya se tiene control de eso», indicó Guzmán Peralta tras participar en una reunión del Plan de Seguridad Ciudadana.
De acuerdo con el informe oficial, el suceso tuvo lugar aproximadamente a las 3:30 de la madrugada frente a un establecimiento de cigarrillos electrónicos en la calle Sánchez. En el lugar del incidente perdieron la vida el segundo teniente Espinosa Segura y un joven identificado como Bryan Ferreras Féliz. Además, Carlos Borges Mancebo, de 28 años, resultó herido y está recibiendo atención médica en un hospital de Santo Domingo.
Según las primeras investigaciones, el jefe policial indicó que una persona, identificada como Ferreras Féliz, fue quien disparó contra un grupo de personas, incluyendo al oficial fallecido. Tras el ataque, Ferreras Féliz se retiró del lugar en un vehículo Honda Civic de color gris, con la placa A842106. Además, se informó que en el automóvil abandonado después del incidente se encontró el arma utilizada en el tiroteo, la cual se ha confirmado como la misma de donde provinieron los disparos.
Más tarde Ferreras Féliz fue alcanzado y asesinado por dos individuos conocidos como «Alberto y Mayito», quienes, según el informe, utilizaron el arma del oficial fallecido para cometer el crimen. Actualmente, estos dos hombres se encuentran prófugos, mientras la Policía Nacional continúa con las investigaciones para esclarecer los detalles del suceso.
Este trágico incidente ha provocado gran consternación en las provincias de Barahona y San Juan, especialmente por el reconocimiento al oficial Espinosa Segura, quien era considerado un hombre ético y transparente, sin conflictos conocidos con nadie.
